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martes, 9 de noviembre de 2010

jefes d Google: listos, ambiciosos y desconfiados



Google da empleo a 20.000 personas pero sólo dos forjaron su espíritu y cimientos y continúan liderando su evolución: Larry Page y Sergey Brin, otrora compañeros de licenciatura en Ciencias Informáticas en la Universidad de Stanford y hoy cabezas de una de las empresas más poderosas del mundo.

Richard L. Brandt, periodista experto en Silicon Valley, indaga en "Las dos caras de Google" en las aspiraciones, los miedos y la personalidad de estas dos personas que "han hecho renacer (...) el mercado de internet y han cambiado las reglas del comercio en la red".

Fueron traviesos pero tenaces en la universidad, creyeron desde el principio que su invento bien valía un potosí y su amplitud de miras supera a la media de Silicon Valley.

En una entrevista con Efe, Brandt explica que las principales cualidades del tándem Brin-Page son la inteligencia y el idealismo, la obstinación por querer "hacer del mundo un lugar mejor".

El periodista sostiene que Google ha puesto el conocimiento al alcance de todos, privilegia la información sobre la publicidad, lucha contra la censura y se mueve por grandes fines.

"Casi no hay límites a su ambición. Están en una posición en la que pueden influir en la tecnología, en problemas globales como las enfermedades y la pobreza, en asuntos medioambientales y políticos, y lo saben", asegura.

El periodista cree que Google sigue cambiando el mundo porque desarrolla tecnología más barata y abierta, hace la información más accesible y está modificando los modelos de negocio.

Además, está fascinado con la filosofía de la compañía, cuyo lema es "no hagas el mal", y con el hecho de que sus fundadores estén "fuertemente motivados por la moralidad". De hecho, cree que ahí reside la clave de su éxito.

"Uno tiene que admirar a gente con ese idealismo en un mundo en el que la mayoría de las corporaciones únicamente están interesadas en hacer dinero", afirma el periodista.

Ahora bien, no todo el monte es orégano. Brandt reconoce que la pareja más poderosa de Silicon Valley es desconfiada, ambiciosa, exigente y está "absolutamente obsesionada con el trabajo".

Page y Brin no piden opinión sobre sus decisiones, "simplemente van a por todas" cuando están convencidos de algo y no estiman necesario justificar sus acciones porque creen que hacen "lo mejor para el mundo".

Los fundadores del buscador apenas delegan, salvo en personas de su absoluta confianza, y controlan la mayoría de decisiones que se adoptan en la empresa.

"Son más poderosos de lo que imaginan. Saben que se encuentran en una posición privilegiada y les gusta estar ahí pero subestiman lo mucho que la gente teme su poder. Creen que alguien podría aparecer con una nueva idea y quitarles el poder, cuando de hecho sería muy difícil que eso ocurriera ahora".

Page y Brin no confían en los periodistas, ya no conceden entrevistas. Page, muy reservado, es el responsable de que la estrategia de la compañía se lleve con tanto secretismo y es que teme que alguien pueda robarla.

Pese a la rapidez con la que avanza la tecnología y aparecen nuevas empresas de internet que alcanzan el éxito (por ejemplo, Twitter o Facebook), Brandt no cree que haya nacido la empresa que esté llamada a reemplazar a Google.

El experto indica que sólo la creación de una nueva tecnología le desbancará: "la compañía que sustituirá a Google aún no ha nacido", afirma convencido.

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